Cine: Siete años en el Tíbet

publicado el 23-11-2014

Nueva Acrópolis - CineTitulo: Siete años en el Tíbet
Año: 1997
País: Estados Unidos, Reino Unido, Argentina
Duración: 139 minutos
Categoría de película: Drama
Director: Jean-Jacques Annaud
Guionista: Becky Johnson
Actores principales: Brad Pitt, David Thewlis, B.D. Wong, Mako, Danny Denzongpa, Victor Wong, Ingeborga Dapkunaite, Jamyang Jamtsho Wangchuk

El film, basado en un hecho de la vida real, cuenta la historia de Heinrich Harrer un alpinista que intento ascender al monte Nanga Parbat, y en su intento fue capturado por los ingleses tras el estallido de la Segunda Guerra Mundial. Luego de una fuga y una larga travesía, llega a Lhasa capital del Tíbet donde vive el Dalai Lama, jefe espiritual de los tibetanos, que es aún un niño. Entre ambos se genera una relación que los transforma y les permite unir sus mundos.

La película, que además presenta una hermosa fotografía, tiene como tema central el viaje de un hombre hacia el encuentro consigo mismo. Según Gustav Jung, el viaje es una poderosa imagen arquetípica, que simbólicamente nos habla del insaciable anhelo humano por la búsqueda y el encuentro propio del origen, que en la mayoría de la ocasiones sobrepasa el encuentro de la simple patria material. El viaje es la búsqueda del alma humana por hallar todo aquello que le es propio: la belleza, la verdad, la inmortalidad. Es por esto, que en este film nuestro personaje realiza una travesía, que sin querer y sin pensar lo transforma y le permite encontrar la paz, consecuencia de descubrir el sentido de su existencia.

De manera muy simple, se trabaja algunos preceptos del Budismo que son poderosas herramientas que nos permiten enfrentar nuestros desafíos cotidianos. Uno de ellos es comprender el dolor como un vehículo de conciencia, es decir, como una vía extraordinaria para el aprendizaje de aquello que realmente es importante. Igualmente entender que la causa del dolor es la ignorancia y el apego, permite desarrollar la compasión por todos los seres, sentimiento que nos humaniza y nos posibilita comprender una de las más profundas verdades: somos todos uno.

Otro aspecto relevante de la película, tiene que ver con el encuentro que se presenta entre oriente y occidente. El choque cultural de nuestros personajes, nos permiten acercarnos a las lógicas de estos dos mundos, y entender aquello que nos une y a la vez nos diferencia: (Cita uno de los personajes) “Esa es otra gran diferencia entre nuestra civilización y la suya. Ustedes admiran al hombre que logra elevarse a la cima en cualquier campo de la vida. Nosotros admiramos al hombre que abandona su ego.”

El film es un llamado a la compasión; es una invitación a realizar uno de los viajes más apasionantes que puede hacer el hombre: hacia el interior de sí mismo.

 

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